El adulto maduro, la edad del nunca jamás

Miércoles, marzo 23rd, 2016

El adulto maduro, él del “yo nunca antes” o “yo nunca jamás”

El adulto madurodonde el desarrollo profesional, la vida familiar y social están en su mayor auge, donde el tiempo es el que no se tiene, donde la seguridad de la persona se vuelve intocable, también tiene sus circunstancias que se relacionan con nuestro centro.
Así pues, tenemos que es cuando se tiende a subir de peso, el ejercicio pasa a ser secundario, se adquieren malos hábitos alimentarios debido a los horarios, la relación cantidad o calidad son inapropiados y el mundo esta a los pies.
En esta etapa es cuando también se presenta el “a mi antes, nunca me pasaba” ya que la obesidad, el sedentarismo y el stress pueden condicionar cambios en el metabolismo óseo que no permiten un sueño reparador donde el cuerpo realiza mas de 4 mil reparaciones genómicas alteradas en la vida cotidiana, donde empiezan los dolores de columna o de rodillas que no son limitantes o incapacitantes. Esto nos lleva al tiempo del “después” cuando se detectan enfermedades y se marca el inicio de lo que podría ser un caos cuando se intenten atender para mejorar o recuperar la salud. Aquí también influye lo que socialmente se acepta como parte de la vida, como lo son: las adicciones, malos hábitos o costumbres, que serán ley y si tienen semejanzas al pasado familiar, serán incuestionables.
Lo que se arrastre desde la infancia, las etapas del escolar, del adolescente y ahora del exitoso adulto iniciaran las marcas y facturas a cobrar por las herencias, deformidades o defectos no identificados que puedan marcar daños irreversibles.
Prevenir mejor calidad de vida es nuestro orgullo. Tener una vida digna y sin dolor a cualquier edad, no tiene precio.


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